
El caso del empresario González Moreno suma pruebas que descartan un suicidio
Hernán González Moreno sabía que sus palabras ponían en riesgo su vida. Sabía que develar una gran verdad, siempre implica correr riesgos.
El periodista, que había denunciado de enriquecimiento ilícito al gobernador electo de Corrientes, Ricardo Colombi, apareció muerto en la madrugada del 2 de Octubre. Con él, varias hipótesis que hablan de suicidio pero que no concuerdan con la realidad.
La provincia de Corrientes esperaba ansiosa el ballotage entre los primos Colombi, cuando salió a la luz el “suicidio” de González Moreno, un empresario de 28 años que manejaba la agencia de noticias de la gobernación de Arturo Colombi. El joven, que apareció con un tiro en la cabeza, acompañado por una Colt 45 y un vaso de whisky en su auto Toyota fue, según las fuentes oficiales, blanco de amenazas, y aunque la versión del suicidio salió tan rápido como el disparo que le dio fin a su vida, no hay que ser muy inteligente para entender que fue una versión del gobierno con fines electoralistas.
Algo muy curioso se presenta ante los dichos del ex gobernador Arturo, “íntimo” de Moreno. Según él, Hernán lo llamó a su teléfono a las once de la noche y le dijo que tenía la Colt 45, que iba a matarse y, mientras tanto, trató de convencerlo de que no lo hiciera. A las once y media, habló, José Luis “Billy” Zampa, director de Información Pública de la provincia y, siempre según la versión oficial, Arturo le pidió a Zampa que se dirigiera a Goya, zona de Palmares, la estancia de la familia de Moreno.
La pregunta más obvia es: ¿Por qué no llamaron a la policía? Varios concuerdan en la respuesta: la empresa telefónica justo esa noche cortó el servicio por falta de pago. Sin embargo, el intento que se hizo fue el de llamar al Jeje de Policía al celular y él también cuenta con otros teléfonos que Arturo Colombi conoce. Además, llamó mucho la atención, la precisión con la que el ex Gobernador (cayó ante Ricardo) denominó el arma “utilizada” por el joven.
Ante un panorama muy complejo, donde los primos Colombi se culpan mutuamente, aparece en escena la posibilidad de que el periodista se haya quedado con dinero que no le correspondía. No hay que olvidar que Moreno denunciaba a Ricardo Colombi por diversas adquisiciones ilícitas, entre las que había una casa de un millón de dólares, pero también estaba “embarrado” porque ante esta “guerra familiar” había sido allanada la oficina de la Agencia Corrientes y entre los datos que recogieron los investigadores, encontraron indicios de empresas fantasma y listas de personas que cobraban facturas a nombre de otro.
González Moreno no tenía en sus manos restos de pólvora. Apareció muerto en posición fetal, con el arma muy bien acomodada en el asiento del acompañante. Hubo quienes no fueron tomados en cuenta al decir que habían oído varios disparos. Horas después fueron encontradas tres vainas en el lugar de los hechos. Billy Zampa fue llamado a declarar para explicar por qué fue uno de los primeros en llegar y no llamó a la policía. También, porque hay quienes consideran que la Colt 45 es de su propiedad. Sin embargo, cuando fueron a buscarlo a su casa, dijeron que estaba internado en otra provincia. Apareció unos días después.El caso de Hernán González Moreno resuena en el colectivo como un caso más de “la lucha del poder”. Una muerte que intenta tapar los errores del pasado con tierra. Un asesinato llevado a cabo por quienes no se ensucian las manos pero si ensucian su consciencia una y otra vez. Ante este enigma queda seguir los pasos de los primos Colombi. Enviciados por el poder, no hay que olvidar que “todo queda en familia"
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-133389-2009-10-13.html
http://www.perfil.com/contenidos/2009/10/03/noticia_0020.html
Hernán González Moreno sabía que sus palabras ponían en riesgo su vida. Sabía que develar una gran verdad, siempre implica correr riesgos.
El periodista, que había denunciado de enriquecimiento ilícito al gobernador electo de Corrientes, Ricardo Colombi, apareció muerto en la madrugada del 2 de Octubre. Con él, varias hipótesis que hablan de suicidio pero que no concuerdan con la realidad.
La provincia de Corrientes esperaba ansiosa el ballotage entre los primos Colombi, cuando salió a la luz el “suicidio” de González Moreno, un empresario de 28 años que manejaba la agencia de noticias de la gobernación de Arturo Colombi. El joven, que apareció con un tiro en la cabeza, acompañado por una Colt 45 y un vaso de whisky en su auto Toyota fue, según las fuentes oficiales, blanco de amenazas, y aunque la versión del suicidio salió tan rápido como el disparo que le dio fin a su vida, no hay que ser muy inteligente para entender que fue una versión del gobierno con fines electoralistas.
Algo muy curioso se presenta ante los dichos del ex gobernador Arturo, “íntimo” de Moreno. Según él, Hernán lo llamó a su teléfono a las once de la noche y le dijo que tenía la Colt 45, que iba a matarse y, mientras tanto, trató de convencerlo de que no lo hiciera. A las once y media, habló, José Luis “Billy” Zampa, director de Información Pública de la provincia y, siempre según la versión oficial, Arturo le pidió a Zampa que se dirigiera a Goya, zona de Palmares, la estancia de la familia de Moreno.
La pregunta más obvia es: ¿Por qué no llamaron a la policía? Varios concuerdan en la respuesta: la empresa telefónica justo esa noche cortó el servicio por falta de pago. Sin embargo, el intento que se hizo fue el de llamar al Jeje de Policía al celular y él también cuenta con otros teléfonos que Arturo Colombi conoce. Además, llamó mucho la atención, la precisión con la que el ex Gobernador (cayó ante Ricardo) denominó el arma “utilizada” por el joven.
Ante un panorama muy complejo, donde los primos Colombi se culpan mutuamente, aparece en escena la posibilidad de que el periodista se haya quedado con dinero que no le correspondía. No hay que olvidar que Moreno denunciaba a Ricardo Colombi por diversas adquisiciones ilícitas, entre las que había una casa de un millón de dólares, pero también estaba “embarrado” porque ante esta “guerra familiar” había sido allanada la oficina de la Agencia Corrientes y entre los datos que recogieron los investigadores, encontraron indicios de empresas fantasma y listas de personas que cobraban facturas a nombre de otro.
González Moreno no tenía en sus manos restos de pólvora. Apareció muerto en posición fetal, con el arma muy bien acomodada en el asiento del acompañante. Hubo quienes no fueron tomados en cuenta al decir que habían oído varios disparos. Horas después fueron encontradas tres vainas en el lugar de los hechos. Billy Zampa fue llamado a declarar para explicar por qué fue uno de los primeros en llegar y no llamó a la policía. También, porque hay quienes consideran que la Colt 45 es de su propiedad. Sin embargo, cuando fueron a buscarlo a su casa, dijeron que estaba internado en otra provincia. Apareció unos días después.El caso de Hernán González Moreno resuena en el colectivo como un caso más de “la lucha del poder”. Una muerte que intenta tapar los errores del pasado con tierra. Un asesinato llevado a cabo por quienes no se ensucian las manos pero si ensucian su consciencia una y otra vez. Ante este enigma queda seguir los pasos de los primos Colombi. Enviciados por el poder, no hay que olvidar que “todo queda en familia"
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-133389-2009-10-13.html
http://www.perfil.com/contenidos/2009/10/03/noticia_0020.html

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