martes, 20 de octubre de 2009

Imperios de la Comunicación


La concentración de medios a partir de la modificación de la ley 22.285

El anciano de patillas abundantes no lograba dormir. Sin embargo, el desvelo no le daba respuestas a sus ideas. Aunque intentaba ocultarlo, era consciente de que sus características de homo habilis no respondían justamente a la habilidad y paradójicamente, cargaba con la investidura presidencial. De repente, supo que debía hacer. Haría el negocio de su vida. Pondría los medios a la venta.

Para ello, el Dr. Carlos Menem decidió recurrir a sus decretos presidenciales de necesidad y urgencia y modificó la ley de Radiodifusión heredada de la Dictadura Militar, una ley que impedía el monopolio y que no le convenía en absoluto. Los medios fueron el primer pequeño gran paso para la metamorfosis de todo un país, un país que se hundió en las privatizaciones y originó monstruos inmortales.

A partir de la modificación de la ley 22.285, se privatizaron los medios informativos, desplazando a los capitales nacionales y arrancando al Estado sus antiguas facultades administrativas para pasar a manos de grandes empresas extranjeras. Nacieron así dos imperios comunicacionales: el Grupo Clarín (entre 1989 y 1994) y el CEI-Telefónica (entre 1995 y 1999).

Desde aquel momento, los medios están liderados por unos pocos, unos pocos que se enriquecen compulsivamente mediante la adquisición de medios más pequeños para agrandar su poder. Debido a esto, la sociedad se ve asaltada por una única mirada que responde a los intereses de los multimedios. Una mirada que es hipócrita, una mirada que negocia con quien se cruce en su camino.

La concentración de medios que se engendró en el marco de la globalización y atacó a toda América Latina, no es más que el triste reflejo de quienes están enceguecidos por el poder. Sin embargo, en su obsesión por gobernar lo ingobernable, como lo son las ideas del colectivo, no logran ver que el fin en algún momento llega, que como el Imperio Romano conoció el esplendor, también cayó.

http://www.catedras.fsoc.uba.ar/mastrini/textos/becerra-mastrini.doc

http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n23/23_iluna.html

lunes, 12 de octubre de 2009

La fuerza del intelecto

El Mayo Francés, un suceso inolvidable

“Sed realistas, exigid lo imposible”. La utopía de los jóvenes de la Universidad de Nanterre de París pronto se haría realidad. Aquellas palabras que simplemente acompañaban sus sueños más íntimos en los primeros años de infancia, tomaron lugar en los afiches del Mayo Francés en 1968, un Mayo que unió a la sociedad por un mismo fin: la libertad.

Resulta cálido a los sentidos y porque no, increíble, pensar en la existencia de un lazo entre los polos sociales para reclamar por lo más preciado que un ser humano puede desear. Este lazo revolucionario que se engendró para que los ideales encuentren un lugar en la realidad, tuvo que luchar contra quienes estaban más que cómodos con la juventud reprimida.

Sin embargo, ellos decidieron probar la fuerza de las palabras de Marcuse y por fin consumaron el encuentro entre los extremos históricos. De esta manera, universitarios y obreros, salieron a la calle para que sus voces fueran escuchadas. Y la fórmula fue letal.

Embriagados de sueños, poblaron las calles con un grito unificado que prohibía prohibir, que quería una sociedad libre para amar, para pensar, libre para ser. Una sociedad que quería dejar atrás prejuicios y clases, que deseaba renacer e inundar al resto con el espíritu jovial. Sin embargo, el presidente De Gaulle, como otros tantos, no estaba de acuerdo en lo absoluto.

Por lo tanto, se inició la conocida Semana Rabiosa. Una semana que significó la defensa de un estilo de vida para los idílicos y la necesidad de matarla para los “dueños del poder”. Esta guerra de ideologías, cuyo fin era asesinar almas y no cuerpos, y que para muchos fue solo un vano intento, marco para siempre la historia mundial.

Aunque el Mayo Francés no haya visto sus frutos en su estado más puro, aunque los jóvenes hayan sentido que la lucha no fue más que un esbozo de románticos, el mundo entero sabe que nadie puede arrancarle la libertad. Como canta Charly García “te pueden corromper, te puedes olvidar, pero ella siempre está”.


http://es.wikipedia.org/wiki/Mayo_franc%C3%A9s_del_68

http://www.portalplanetasedna.com.ar/mayo_frances.htm

sábado, 3 de octubre de 2009

El día en que nació el peronismo



El 17 de Octubre de 1945 y el despertar de las masas

Delante del anciano, un gran cuadro con la cara del General Perón muestra las huellas de su pasado y delata, que muy a pesar de los años no logra olvidar aquel 17 de Octubre. Aquel día en el que él, al igual que sus compañeros de todo el país vio nacer el peronismo, aquel día en que el cielo argentino supo que nunca más emergería una pasión igual.

Una pasión que se gestó en las fábricas, en los suburbios, entre aquellos hombres que trabajaban bajo condiciones denigrantes y de a poco empezaron a conocer algo diferente. Cuando ellos vieron que estaban en el centro de la escena, cuando las leyes los contemplaron por primera vez, ellos empezaron a apoyar a quien los miraba en cada una de sus actitudes.

Juan Domingo Perón que escaló desde el Ministerio de Trabajo a la Presidencia, dio sus primeros pasos apoyado por militares sin imaginar que el apoyo de cada uno de sus movimientos tendría el visto bueno del jurado más importante: el pueblo.

Un pueblo que fue fascinado por quien los colocó en el eje de su carrera política y que más allá de generar amores y odios marcó con fuego la historia nacional y mundial.

Ellos salieron a la calle cuando vieron que sus ideas eran pisoteadas, cuando vieron que el defensor de sus derechos era apresado injustamente…ellos decidieron luchar porque sabían que no sería en vano.

Las miradas tristes de los jóvenes trabajadores de ayer se reflejan ante cada elección presidencial, ante cada chico que no sabe siquiera que es un sindicato. Los motivos de tristeza son más que obvios: la generación que gestó el movimiento más grande de la historia no puede evitar lamentar la pérdida de los valores y la hipocresía de quienes dicen ser peronistas y no saben ni de que hablan.

Aquel 17 de Octubre jamás morirá, como tampoco morirá el sentimiento que se consolidó ese día. “El legado se lo dejo al pueblo”. Esas fueron las palabras del General al sentir que tenía los días contados. Nadie podría ocupar su lugar y él lo sabía.


http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Domingo_Per%C3%B3n

http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/ascenso_y_auge_del_peronismo/17_de_octubre_de_1945.php