viernes, 25 de septiembre de 2009

Los jóvenes ayer y hoy


El momento educativo actual en relación a la Reforma Universitaria

Cada fiesta de egresados fue desde siempre, una gran alegría para quienes culminan el secundario. Sin embargo, en los últimos tiempos esta fiesta tomó un tinte diferente.
Jóvenes aliviados, experimentan la satisfacción de no tener que volver a tocar un libro a no ser que se trate del manual de manejo.
Ante este panorama, resulta confuso pensar en ellos, “los chicos de la Reforma”, ellos que lucharon con todas sus fuerzas porque querían participar. Porque simplemente querían estudiar dignamente.
Corría el año 1918.Por un lado, Argentina se veía inundada por corrientes de extranjeros que huían de la guerra y querían “hacer un país diferente”.
Por el otro, jóvenes universitarios que también huían. Huían de un modelo de país liderado por la oligarquía y de aquellos que decían ser sus maestros pero que simplemente eran títeres de la Iglesia Católica.
Ellos decidieron dejar de escapar y comenzar a hacer algo distinto.
La Reforma se gestó en Córdoba pero alcanzó a toda América Latina.
Sus objetivos se fueron cumpliendo uno a uno, desde el acceso a la docencia por parte de cualquier persona capacitada para dicha actividad, hasta la posibilidad de estudiar en un ámbito público.
Sin embargo, con el paso del tiempo la acción social disminuye a pasos agigantados y no se visualizan siquiera huellas de aquellos románticos que lograron ganarle a la aristocracia. Si supuestamente, hay que conocer el pasado para entender el presente, en estas circunstancias pareciera faltar una porción de historia. ¿Qué es lo que sucedió?
La educación argentina comenzó a crecer a partir de la necesidad irrefrenable de poder pensar libremente, poder pensar para no caer en las telarañas de la oligarquía. No obstante, esto no resultó beneficioso para unos cuantos. Ellos sabían que una sociedad pensante no convenía.
Paradójicamente, la llegada de la tecnología jugó a su favor. Los jóvenes, seducidos por una vida más fácil que no se relaciona justamente con años de estudio y, ante una sociedad que no les ofrece empleo sino productos para consumir, ni siquiera piensan en la importancia del saber.
En conclusión, los jóvenes son los mismos y en el fondo, los ideales también. Por lo tanto, al igual que en 1918, llegará un día en que dejen fluir su naturaleza opositora y se revelen contra lo impuesto. Solo falta que despierten y que vean que todo empieza por una idea. Una idea que puede cambiar sus vidas.





La noticia: un producto a la venta



En una época donde la noticia corre a la velocidad de la luz, gracias a los adelantos tecnológicos, es imprescindible dejar en claro que la misma ya no responde a los viejos discursos que la consideraban un “hecho actual, verdadero y de interés general”. La misma, tras la caída del muro de Berlín y la llegada de la globalización, se transformó en una mercancía. Y con el arribo de este “nuevo producto” al mercado, se desató la carrera mas larga del mundo. La carrera hacía el poder. Sumidos en la vorágine cotidiana que no da tiempo para la reflexión, el consumo de las noticias se realiza casi mecánicamente. Tanto es así, que pocos fueron los que notaron la muerte de la noticia en 1989. Aquella que salpicaba ideología, pretendía adquirir aliados políticos y que prácticamente no tenía publicidades. Actualmente, los diarios salpican publicidad y esconden, o mejor dicho, pretenden esconder la ideología. A su vez, los dueños de los periódicos ya no son partidos políticos ni mucho menos, son “grupos monstruosos” que a través de negociaciones con el gobierno de turno adquirieron y adquieren medios como si se tratara de productos en un supermercado. Los diarios ya no centran su atención a las publicaciones sino a las negociaciones ya que de las mismas depende su permanencia en el juego. Negociaciones que ponen en jaque su esencia y que en la mayoría de los casos es pasada por alto. De esta manera, el lector que es para los empresarios un cliente, no sólo comprará el diario sino que atrapado en su telaraña, optará por comprar lo publicitado. Estas son las reglas y más allá de la línea que siga el medio gráfico, todos aquellos que siguen vigentes en “el mercado informativo” las siguen al pie de la letra. Un ejemplo que puede servir para entender mejor la cuestión es Pagina 12. El mismo, creado por Jorge Lanata en 1987, nació con el fin de llamar a la reflexión y apelar al humor ácido, sin embargo, con el paso de los años y el traspaso de dueños, perdió parte de su esencia y ya no responde a los mismos ideales. En realidad, los intereses cambiaron por lo tanto, los ideales también.En conclusión, las noticias no son meramente hechos que salen de la cotidianeidad, sino, instrumentos económicos que lamentablemente se encuentran en manos de de monstruos enviciados por el poder. Un poder que no ve las fronteras.


http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n37/jbecerra.html

http://www.rieoei.org/oeivirt/rie18a08.htm

viernes, 11 de septiembre de 2009




Un enemigo invisible
La anorexia y los medios de comunicación

La joven se miró al espejo, y no logró vislumbrar el destello de sus ojos grises ni lo rosado de sus mejillas.
Ella, como millones, con quince años recién cumplidos, y un cuerpo al que odiaba, fue atrapada por el monstruo de la anorexia… cuyos principales aliados son y serán, los medios de comunicación.

La anorexia, cuyas víctimas son principalmente las jóvenes adolescentes, es peligrosa por dos motivos: definitivamente porque afecta al organismo hasta llevar al afectado a la muerte, y además, porque se presenta como un “enemigo invisible” o mejor dicho, disfrazado.

Este “enemigo”, escondido en las entrañas de la sociedad, se gesta a partir de varios factores que muy a pesar del conocimiento público de la enfermedad y el tratamiento del tema en las escuelas, hace que la anorexia sigue avanzando. ¿Qué es lo que está fallando?

La realidad es que la sociedad, hundida en el consumo y las innovaciones tecnológicas no puede ver que los medios de comunicación a partir de sus intereses contaminan la educación de los más vulnerables y a la vez, dueños del futuro de cada país.

Productos de belleza, cuerpos perfectos, figuras ideales...desde la televisión los jóvenes reciben un único mensaje que es nocivo: “Solo los lindos triunfan”.
La belleza tomada como esencial, la belleza que no existe porque es inventada con fines de lucro. La pulseada a la enfermedad comenzará a ganarse cuando el colectivo pueda dejar caer la venda. Cuando en vez de comprar, piense en los jóvenes que constituyen el futuro.


http://www.dmedicina.com/enfermedades/psiquiatricas/anorexia

http://www.psiquiatria.com/articulos/tralimentacion/24361/